Solidarity Against Racism and Police Violence – A Message from O&G

La Fogata arde en denuncias en Brooklyn

El Diario—Cristina Loboguerrero/EDLP

En menos de un mes, un bar es demandado por segunda vez y, en esta ocasión, una mesera denuncia que fue despedida en represalia al tratar de hacer valer sus derechos laborales.

Rosa Vidal señaló haber sido despedida el pasado 23 de noviembre, luego que los propietarios del bar y restaurante La Fogata, de la sección de Bushwick, en Brooklyn, se enteraran que ella junto a otras dos compañeras los habían denunciado ante las autoridades laborales.

"Me llamaron los dueños y luego de reclamarme por qué los había denunciado, me dijeron que me fuera para mi casa y que si quitaba la demanda volviera a trabajar, como si nada hubiera pasado", sostuvo la mujer de origen mexicano.

La primera demanda por explotación laboral fue presentada el mes pasado por Vidal, Patricia Sánchez y Consuelo Contreras, que trabajaron como meseras por unos cuatro años.

La nueva querella, en contra de Pablo Vargas, Catalino Vargas, Anastacio Gusmán y Jesús Vargas, será enmendada hoy, agregándosele un cargo por represalia, ante la Corte Federal en Manhattan, según se indicó.

Ninguno de los propietarios del bar devolvió llamadas a este rotativo para comentar al respecto.

"Nos hacían trabajar de 7 p.m. a 4 a.m., los siete días de la semana y sólo nos pagaban $40 diarios, pese a que al comienzo nos habían prometido $45", relató Vidal, madre de tres hijos.

Al comienzo —según Vidal— le habían dicho que además del salario básico le pagarían una comisión por cada trago de licor que se tomara con los clientes, dinero que nunca le hicieron efectivo, ni a ella ni a sus compañeras.

De acuerdo a Vidal, los viernes y domingos "nos exigían que nos vistiéramos con minifaldas para lucir más atractivas y así animar a los clientes al consumo", sostuvo. Aclaró que el sábado no aplicaba esa regla porque "ese día la mujer de uno de los dueños trabajaba en la barra y seguramente no quería que ella se mostrara, como nos obligaba a hacerlo a nosotras".

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"Estas camareras con familias para alimentar, merecen el pago que tienen derecho bajo la ley. El despido de la señora Vidal es un flagrante y atroz acto de represalia por presentar una demanda en defensa de sus derechos", declararon Sonya Mehta, Normile Colleen y Kaske Garrett, estudiantes practicantes del servicio Legal Street de la Escuela de Leyes de CUNY.

[English translation]

A bar has been sued for a second time in less than a month, and, this time, a waitress claims that she was fired in retaliation for trying to assert her rights in the workplace.

Rosa Vidal pointed out that she had been fired on November 23rd of this year, after the owners of the La Fogata restaurant and bar, in the Bushwick neighborhood of Brooklyn, became aware of the fact that she and two other waitresses had complained to the labor authorities.

"The owners called me in and after complaining that I had reported them, they told me that I should go home and that if I retracted the complaint, I could return to work as if nothing had happened,; but if I didn’t, I was through" maintained the woman, who is of Mexican descent.

The first lawsuit for labor violations was filed last month by Vidal, Patricia Sanchez, and Consuelo Contreras, who worked as waitresses for about four years.

The new complaint, against Pablo Vargas, Catalino Vargas, Anastacio Gusman, and Jesus Vargas, will be amended today, adding the retaliation charge, in Federal Court in Manhattan, as it was reported.

None of the owners of the bar returned calls to this newspaper to comment on the matter.

"They made us work from 7 p.m. to 4 a.m., all seven days of the week and only paid $40 per day, despite the fact that they promised us $45 when we started," Vidal, a mother of three, stated.

In the beginning - according to Vidal - they had told them that in addition to this basic salary, they would be paid a commission for each alcoholic drink that the clients consumed, money they never paid, either to her or her coworkers.

According to Vidal, Fridays and Sundays "they would require us to wear miniskirts to look more attractive and encourage the patrons to drink," she stated.  She clarified that on Saturday this rule did not apply because "on that day the wife of one of the owners worked at the bar and he probably did not want her to show off, like they made us."

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"These waitresses with families to feed, deserve the pay that they are entitled to under law. The firing of Ms. Vidal is a flagrant and atrocious act of retaliation because they filed a lawsuit defending their rights," declared Sonya Mehta, Colleen Normile, and Garrett Kaske, legal clinic interns at CUNY School of Law’s Main Street Legal Services.